La despoblación en el interior de Castellón
Castellón es una provincia partida en dos. La franja costera concentra la población, la industria y el turismo, mientras las comarcas del interior llevan décadas perdiendo habitantes y figuran entre las zonas con menor densidad de la Comunidad Valenciana.
El mapa
Las comarcas más afectadas son Els Ports, l’Alt Maestrat, l’Alcalatén en su parte alta y el Alto Mijares. Varios municipios están por debajo del centenar de habitantes censados y con una edad media muy elevada.
El contraste con la Plana es extremo: dos realidades a menos de una hora de distancia.
Las causas
- El éxodo rural de mediados del siglo XX hacia la costa industrial y hacia Barcelona y Valencia.
- El efecto acumulativo: se fueron las cohortes jóvenes, y con ellas las generaciones que no llegaron a nacer allí.
- La orografía. Montaña, carreteras de curvas y núcleos muy dispersos que encarecen enormemente cualquier servicio.
- La concentración de servicios en cabeceras comarcales, que acelera la salida de quien se queda sin colegio o sin médico cerca.
- La vivienda. Suena contraintuitivo, pero es una de las barreras reales: hay casas vacías pero pocas en condiciones y en alquiler.
Qué se está aplicando
Las líneas más habituales incluyen fiscalidad diferenciada para residentes y empresas en municipios en riesgo, rehabilitación de parque público de vivienda rural, despliegue de banda ancha para facilitar el teletrabajo, mantenimiento de servicios educativos y sanitarios con ratios adaptadas, y apoyo al turismo rural y al agroalimentario de valor añadido.
La trufa negra, el turismo de montaña y la ganadería extensiva son las apuestas económicas más citadas para Els Ports y el Maestrat.
El debate
El diagnóstico es compartido; el enfoque, no.
Una posición sostiene que la prioridad son los servicios, porque sin colegio, consultorio y transporte no hay fijación de población posible, y que eso obliga a asumir un coste por habitante superior al urbano.
Otra defiende que el factor determinante es la actividad económica, que los servicios siguen a la gente y no al revés, y que sin empleo cualificado las ayudas solo retrasan el proceso.
Un tercer eje, más reciente, discute el papel de las grandes instalaciones energéticas renovables en el medio rural: si son una oportunidad de ingresos para municipios pequeños o si generan escaso empleo local frente al impacto paisajístico y agrario. Es un debate abierto y con posiciones firmes en ambos lados.
Y la cara inversa
El interior tiene también lo que la costa no: precio de vivienda bajo, naturaleza de primer nivel y ausencia de masificación. El teletrabajo ha traído nuevos residentes a algunos municipios, aunque en cifras todavía modestas.
Los datos de padrón, densidad y proyecciones los publican el INE y el Portal Estadístico de la Generalitat Valenciana.
